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sábado, 4 de julio de 2015

Aprendiz de fotero

Cantante callejero
Artista callejero / A.D-R.
Hace tiempo que tenía la inquietud de aprender la técnica de la fotografía. Siempre me llamó la atención cómo se puede ver la vida a través de una lente y, sobretodo, cómo se capta a través de ella. Después de muchos años compartiendo el día a día con grandes fotógrafos, he dado el paso. He comenzado a leer y estudiar y he salido a la calle con una cámara réflex. Ahí ando mirando e intentado comprender velocidades, Iso y diafragmas. Me gustan los encuadres, los colores y las personas, fundamentalmente las personas, sus gestos y sus miradas. Intentaré indagar en ese campo. De momento, estamos probando y aprendiendo. Ahí va una pequeña muestra. En este enlace os dejo el hueco que he abierto en la red social Flickr para ir subiendo mis fotografías poco a poco. Ni que decir tiene que se aceptan toda clase de críticas y sugerencias. ¡Ah! Y si alguien quiere dejarse retrarar y vamos probando, yo encantado. 




viernes, 3 de abril de 2015

Hemos perdido la Semana Santa



Hemos perdido la Semana Santa. El descontrol y la falta de valores de esta sociedad va a más y cada vez se hace más difícil, y se hará, recuperar esas semanas santas de no hace tantos años que todos añoramos y que cada vez vemos más y más lejos. El color en nuestra retina de aquellos recuerdos, que duran para toda la vida, es cada vez más sepia. Soy de sangre caliente y el cuerpo me pide ahora mismo echar fuego por la boca después de lo ocurrido hace unas horas. Algunos lo tildarán de anecdótico, pero quienes estábamos allí vestidos con la túnica del Silencio detrás de Jesús Nazareno todavía tenemos el susto, enorme, dentro del cuerpo. Creo que por primera vez en mi vida he sentido eso que llaman pánico. Y aunque pude mantener a duras penas la compostura, me dio mucha pena ver a buena parte de los nazarenos descompuestos, descubiertos, caídos en el suelo o corriendo presa del miedo.Siete siglos de orden y compostura de un cortejo tirados por el suelo. 


Nazarenos haciendo la estación de penitencia en un bar (@JorgeCortes74)
Ahora mismo no me preocupra realmente el origen del tumulto. Sólo es un detalle. Pero sí me ocupa que esta sociedad siga descomponiéndose a pasos agigantados y no sea capaz de frenar a los indeseables que buscan protagonismo a costa de los demás. El problema no es de las cofradías, aunque estas tienen su buena cuota de responsabilidad. sino social. Si la sociedad no ha perdido el norte, a ver cómo se explica que todos los años tenga problemas para llegar vestido de nazareno a San Antonio Abad. Varias filas de personas sentadas ahí en sus malditas sillitas que no se levantan ni para dejar el paso a un grupo de nazarenos que quieren llegar a su iglesia. El Ayuntamiento lo ha intentado y ha llenado la ciudad de carteles alertando del peligro de las sillitas en muchos. ¿Para qué? Para que quienes bloquean calles y el tránsito de personas se jacten de que se pasan recomendación por el arco de su silla, digámoslo así.

Un nazareno, por llamarlo de algún modo, aliviándose sin descaro (@7vueltas)
Y las cofradías también tienen también su parte de culpa en seguir alimentado que todos aquellos que ven la Semana Santa como un simple espectáculo, algún lumbreras lo llama incluso laico, al no impedir que sus cortejos de nazarenos guarden el orden y las formas. Si alguien ajeno al mundo cofradiero se acostumbra a ver nazarenos en los bares o fuera de su tramo y fumando plácidamente, pensarán que todo esto que se monta esta semana es un show y por lo tanto no pasa nada si mientras estos tipos encapuchados sacan unas figuras se hace un botellón. 

viernes, 31 de agosto de 2012

Paco, el carnicero que busca su diosa


Hoy he conocido a un sevillano muy interesante. Se llama Francisco Rodríguez y tiene una carnicería en el mercado de la Encarnación. Creo que le llaman Paco pero la verdad, no se lo he preguntado. Mal por mi parte. Comenzó a trabajar con 11 años y tiene 67. Dice que no se jubila porque le quedaría una pensión de 600 euros, aproximadamente. Migajas después de toda una vida trabajando. Es soltero sin hijos y tampoco encuentra nadie al que traspasar el negocio. ¿Qué me ha llamado la atención de Paco? Que es una persona curiosa, de las que se preocupa por las cosas de la ciudad. Desde hace años escribe a diario en su blog La Encarnación de Sevilla, un espacio en el que a veces deja correr su imaginación o larga fiesta de todo lo que puede contra el Ayuntamiento o cualquier otra administración. Después de tres décadas olvidados con la promesa de que tendrían un mercado nuevo es normal que despotrique. Yo también lo haría, y seguramente mucho más que él. En muchas de las plataformas en las que participa, casi todas anti-algo, no estoy de acuerdo con sus argumentos pero sí comparto que haya gente como Paco el carcinero, con ganas de trabajar por la ciudad de forma desinteresada. Del mercado que es su vida lo sabe absolutamente todo, y asegura que tiene más de doscientos kilos con recortes de prensa de noticias relacionadas con el mercado. Cuando las lea de vez en cuando se partirá de la risa. Es un buen ejercicio repasar periódicos antiguos y ver la cantidad de paridas que pregonan los políticos locales y nosotros, los periodistas, publicamos a pie juntillas. Don Alfonso Nieto decía que el periodista tenía que pararse a pensar, y cada día que pasa le doy más la razón aunque eso sería otro debate mucho más largo. Pero lo que más me ha gustado de Paco es que me ha dado una buena clase de historia. Fui a conocerlo para que me contará las deficiencias que él observa en el faraónico proyecto Metropol Parasol y he salido de allí sabiendo que en el antiguo mercado había una estatua de la diosa Ceres tallada por Juan Luis Vasallo que ahora se ha empeñado en que vuelva allí, ya que la pagaron los placeros hace décadas y está en un patio de la academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, en la casa de los Pinelo. No sé si lo logrará. Ojalá sí, porque gente como el carcinero Paco hace mucha falta en esta ciudad y sería la mejor prueba para demostrar que desde una carnicería también se puede mover el mundo. O al menos, una estatua. 

La foto es de Diario de Sevilla

jueves, 16 de agosto de 2012

Las lecciones del Cabeza y el Culebra


Es un tirón de orejas en toda regla a una de las aficiones preferidas de los sevillanos: mirarse el ombligo. La película El Mundo es nuestro, la famosa cinta de El Culebra (Alberto López) y El Cabeza (Alfonso Sánchez) financiada en buena parte con aportaciones de particulares, refleja cómo a esta ciudad le cuesta la misma vida moverse un milímetro en sus planteamientos aunque sea a costa de un desarrollo que beneficiaría a toda la ciudad. La manida frase de ‘así ha sido toda la vida’ no debe tener carta de perpetuidad, porque además es más que seguro que tal hecho no haya sido desde los orígenes. La expresión de los dos agentes de la Policía Local en la cinta lo dicen todo. En un solo plano reflejan años de inmovilismo.

Pues si no queremos dar un paso al frente, lo lógico es que no se avance. Todo tiene un principio y un final. Sevilla no nació con la Giralda colocada en la plaza Virgen de los Reyes, pero hay quien no quiere enterarse de ello. Ejemplos de la inmovilidad sevillana los hay cualquier día y a cualquier hora. Meta la oreja en cualquier conversación de barra de bar y se dará cuenta de ello al momento. Sólo hay que ver los debates suscitados por la torre Pelli o la construcción de las setas de la Encarnación. Podrán gustar más o menos y habrán costado más o menos dinero. Ese es otro debate. Aquí seguimos adorando las construcciones rematadas con hierro forjado color verde carruaje y no nos damos cuenta de que más allá de la provincia sevillana, y ya no digo fuera del país, hay muchas cosas de las que aprender e intentar imitar para seguir creciendo. El Culebra y el Cabeza lo dejan claro con su peculiar filosofía popular. Y eso es así, compadre. 

miércoles, 1 de agosto de 2012

El bicho raro de Escudé


Resulta extraño, aunque no debería serlo, que un futbolista tenga la mente abierta y se interese por la cultura, la historia y la idiosincrasia de la ciudad en la que vive. No quiero decir que todos estén cortados por el mismo patrón y tengan un pensamiento plano, pero realmente choca ver a un futbolista culto, con buen léxico, aficionado a la lectura, a la historia, al cine –no a las pelis- y con un interés real por saber cómo es la gente que le rodea y cómo son las historias y las costumbres de la ciudad en la que vive. Hoy por hoy, este tipo de futbolistas parecen un bicho raro y son carne de entrevista porque entre sus aficiones no están los videojuegos. Más allá del jamón y la Cruzcampo, como dijo en su despedida, Julien Escudé ha demostrado que se ha empapado bastante bien de cómo es Sevilla y cómo son sus habitantes. Se ha pateado el centro de la ciudad para rozarse con los sevillanos y saber cómo pensamos y actuamos. No era muy difícil verlo por sus calles una tarde cualquiera. Después de seis años viviendo en Sevilla ha demostrado que la ciudad le ha calado hondo, pero fundamentalmente porque él se ha dejado calar, algo muy difícil en los tiempos actuales con jóvenes talentos del fútbol que con la cartera bien llena se aíslan en una burbuja que les va lastrando día a día y difícilmente les permitirá desenvolverse en la vida con soltura una vez que abandonen el fútbol. El Sevilla pierde a un gran central, uno de los mejores a los que pocas veces he visto pegar un balonazo, pero ha ganado un gran embajador. En el fútbol son necesarias las personas así. Lástima que en Turquía, el bueno de Julien no disfrutará de esas mañanitas de niebla con sus tardecitas de paseo.

miércoles, 25 de julio de 2012

¿Una Feria sin portada?

Esta mañana he lanzado una idea en mi cuenta de twitter que, lejos de buscar polémica, si quería remover un poco la conciencia de los ciudadanos. Con esta crisis que cada día nos aprieta más el cinturón, nos hace plantearnos muchas cosas que en la época de bonanza pasábamos por alto, se ha presentado esta mañana en el Ayuntamiento de Sevilla el diseño de la portada para la próxima edición de la Feria de Abril. La idea la formulé con una pregunta: ¿Irías a la Feria de Abril aunque no se instalara la portada? Rápidamente, las respuestas llegaron a diestro y siniestro y con respuestas de todo pelaje, pero una buena mayoría se rasgó las vestiduras y criticó mi idea. No conciben una Feria de Abril sin esa mastodóntica estructura por la que mucha gente apenas pasa y que realmente, hace años perdió su razón de ser. Ahora mismo, cuesta 500.000 euros su montaje, más los 12.000 euros que se lleva el ganador del concurso de ideas. Es una cantidad, muy importante, con la que el Ayuntamiento podría hacer una buena labor en la ciudad en cosas más necesarias, útiles y del día a día. En una ciudad inmovilista como Sevilla, que se rasga las vestiduras y escupe por la poca nada más oír el nombre de las Setas de la Encarnación o de la Torre Pelli, resulta casi un suicidio plantear esta idea pero ¿irías a la Feria si no se instala la portada?